¿Redes sociales para investigar? Hace unos años no me lo habría creído
Si hace unos años alguien me hubiera dicho que las redes sociales formarían parte de mi trabajo como investigadora, probablemente habría pensado en vídeos de gatos, memes y fotografías de vacaciones. Sin embargo, la realidad es que hoy en día gran parte de la actividad científica también ocurre en el mundo digital.
Los investigadores no solo pasamos horas en el laboratorio o delante de artículos científicos. También colaboramos con grupos de investigación de otros países, compartimos resultados, buscamos nuevas oportunidades profesionales, seguimos congresos e incluso hacemos divulgación científica a través de Internet.
Mucho más que Instagram para científicos
Existen numerosas redes sociales que pueden resultar útiles para la investigación. Algunas están específicamente diseñadas para el ámbito académico, como ResearchGate, Academia.edu u ORCID. Otras, como LinkedIn o X (Twitter), permiten establecer contactos profesionales y mantenerse al día sobre novedades científicas, congresos y oportunidades de colaboración.
Personalmente, estas plataformas me permiten seguir el trabajo de investigadores especializados en envejecimiento, neurodegeneración y audición, que son precisamente las áreas relacionadas con mi investigación doctoral.
Una de las lecciones más importantes que he aprendido durante mi etapa investigadora es que generar conocimiento no es suficiente: también hay que saber compartirlo.
Durante mi doctorado he participado en diversas actividades de divulgación científica y una de las experiencias más especiales fue llegar a la final del concurso 3MT (Three Minute Thesis) 2024. El reto consistía en explicar varios años de investigación doctoral en solo tres minutos y utilizando un lenguaje comprensible para cualquier persona.
Y sí... resumir una tesis doctoral en tres minutos puede ser más difícil que escribirla. Pero experiencias como esta me hicieron comprender que la divulgación científica no es algo secundario, sino una parte fundamental del trabajo investigador.
Descubriendo ResearchGate
Una de las herramientas que más me ha gustado descubrir durante este curso ha sido ResearchGate, una especie de red social diseñada por y para investigadores. En ella podemos crear nuestro perfil académico, compartir publicaciones, seguir el trabajo de otros científicos, conocer el impacto de nuestras investigaciones y conectar con investigadores de cualquier parte del mundo. Por si quieres echar un vistazo, aquí puedes encontrar mi perfil:
Mi Entorno Personal de Aprendizaje (PLE)
Otra herramienta interesante que hemos trabajado durante el curso ha sido Symbaloo. Antes de crear mi PLE no era plenamente consciente de la cantidad de herramientas digitales que utilizo en mi día a día. Tenerlas organizadas en un único espacio me ha permitido visualizar mejor mis recursos de aprendizaje, investigación y divulgación. Desde bases de datos científicas hasta redes académicas, pasando por herramientas colaborativas y recursos para comunicar ciencia, todo está reunido en un mismo lugar.
🔗 Enlace a Symbaloo
La ciencia también necesita conexión
Este curso me ha permitido descubrir herramientas digitales que probablemente seguiré utilizando durante toda mi carrera investigadora. Antes de realizarlo, conocía algunas de ellas, pero desconocía muchas de sus posibilidades y aplicaciones en el ámbito científico.
Además, el curso me ha ayudado a comprender que la investigación actual no termina cuando se obtiene un resultado o se publica un artículo. La ciencia también debe comunicarse, compartirse y acercarse a la sociedad. Y para ello, las redes sociales, las herramientas colaborativas y los espacios digitales pueden convertirse en grandes aliados. Porque investigar consiste en generar conocimiento, pero también en conseguir que ese conocimiento llegue a las personas.



Comentarios
Publicar un comentario